Translate

Friday, May 31, 2013

Palabras de la entrega del premio por Matías Montes Huidobro


 Foto: Ulises Regueiro. Matías Montes Huidobro.

LESBIA ORTA VARONA RECIBE EL PREMIO RENÉ ARIZA 2013
Palabras de la entrega del premio por Matías Montes Huidobro,
Presidente, Instituto Cultural René Ariza.

Palabras de Matías Montes Huidobro.

Cuando asumí la presidencia del Instituto Cultural René Ariza, a partir de una invitación de la directiva, aproximadamente a mediados del año 2011, en que el Premio René Ariza le fue otorgado a tres figuras representativas del teatro cubano, Manuel Reguera Saumell, Iván Acosta y Miriam Lezcano, mi primera consideración fue la siguiente: “¿Qué podía hacer yo para mantener vigente el legado teatral de la dramaturgia del exilio y que dejara sus huellas en el teatro cubano como una actividad patrocinada por el Instituto Cultural René Ariza?” La coincidencia de que en el año 2013 se celebrara el centenario del nacimiento de quien fuera la figura cimera del teatro cubano del siglo XX, maestro de toda una dramaturgia, me llevó a concebir el Congreso “Teoría y práctica del teatro cubano del exilio” bajo el lema de “Celebrando a Virgilio”, y lo que es más, con el propósito específico de que fuéramos nosotros como representantes del teatro del exilio, aquellos que nos hemos esforzados en mantener en pie el teatro cubano de la diáspora, y específicamente, el Instituto Cultural René Ariza, afincado en la memoria del propio Ariza, un exiliado arquetípico de todas las vicisitudes que representa hacer teatro fuera de Cuba, los que lleváramos adelante un evento internacional de este tipo, que quedaría como documento, no de mi trabajo, sino de la voluntad colectiva del teatro que, con tanto esfuerzo, ha seguido vigente desde esta orilla. Después se celebraron actividades inclusive mayor resonancia, tanto aquí como en Cuba, pero queda como hecho fundamental que el ICRA estuvo a la vanguardia de las mismas.

Por otra parte, un planteamiento adicional se imponía: dejar constancia de la vigencia de nuestro movimiento teatral, razón de ser del ICRA, mediante la exposición teórica de nuestra apabullada dramaturgia de la diáspora y la divulgación del trabajo realizado por sus autores, así como lecturas dramáticas que quedaran como ejemplo palpable, no sólo del trabajo de los dramaturgos, sino del talento y la pujanza de nuestros directores e intérpretes, su vitalidad y su amor al teatro. Por consiguiente, durante el 2012, el ICRA patrocinó, con la colaboración de diversas agrupaciones teatrales (Havanafama, Prometeo, Akuara Teatro, Miami Teatro Estudio, y otros grupos teatrales independientes) lecturas dramáticas, casi a nivel de montaje, de Julio Matas, José Corrales, Raúl de Cárdenas, y tres textos de Virgilio Pinera, gracias el esfuerzo y el sacrificio de actrices, actores y directores, que no menciono para evitar omisiones y no extenderme, siempre dispuestos a darlo todo por el teatro y siguiendo una tradición ya establecida desde hacía años por el ICRA.

Con la colaboración de escritores, académicos y profesionales teatrales, el ICRA, dentro del contexto mencionado de “Celebrando a Virgilio”, patrocinó una muestra sin precedente de 22 conferencias sobre Piñera, un panel sobre Una caja de zapatos vacía, 4 conferencias sobre José Triana, además de la presentación de sus Obras Completas y 4 ensayos, y 22 conferencias sobre la dramaturgia del exilio y sus autores más sobresalientes, rindiéndole homenaje a José Corrales, Julio Matas, Pepe Escarpanter, Herberto Dumé, Francisco Morín, Nattacha Amador, Teresa María Rojas y muy en particular a José Triana, que fue el dramaturgo invitado. Y como muestra de todo ello quedan los dos tomos de “Celebrando a Virgilio Pinera” (de venta en Amazon), en los cuales se deja prueba explícita de que el Instituto Cultural René Ariza está en perfecto estado de salud y cumpliendo con su compromiso teatral e histórico.

Quiero dejar bien aclarado, que nada de esto lo hice yo, que “Celebrando a Virgilio” y todas las actividades expuestas, son el producto de aquellos que participaron en las mismas y los que apoyaron el esfuerzo, la obra de todos ustedes como representantes del teatro cubano, y que yo me limité a hacer mi trabajo y planificarlo, de acuerdo con la responsabilidad por mí asumida como Presidente del ICRA, en las cuales me preceden manos más competentes que las mías y pasan a otras que mantendrán en pie los objetivos de esta institución, con nuevas ideas y renovada dinámica. Esto explica que, a partir de esta noche, ceso en mis funciones come Presidente del ICRA, pidiéndoles disculpas por cualquier falla que hubiera podido cometer, pero asegurándoles que todo mi trabajo se ha basado en una voluntad de servir al teatro del exilio en particular y al teatro cubano en general.

En el proceso democrático nacional (y en estos momentos me refiero a los Estados Unidos) estas posiciones no son vitalicias, y cada cual imprime su sello, lo que sirve para crear una dinámica móvil, diversificada, alterna, y al mismo tiempo permanente. Es por eso que mucho me honra, darles a conocer que la Presidencia del ICRA pasa a manos de Mario García Joya, internacionalmente reconocido, director de fotografía de más de noventa películas cubanas, incluyendo La última cena, Cartas desde el parque y Fresa y Chocolate, con subsiguientes trabajos fotográficos en los Estados Unidos; becado de la John Simon Guggenheim Memorial Foundation, honor particularmente prestigioso que con modestia proverbial rara vez menciona; el cual, además, dejando a un lado su brillante trayectoria en las artes gráfica y la fotografía en Cuba, es persona excepcional, amigo verdadero de muchos años, de una modestia absoluta, que pasará a mantener vigente la razón de ser del Instituto Cultural René Ariza Es para todos nosotros un privilegio que García Joya asuma la Presidencia del ICRA.

Finalmente, el hecho de que la entrega del Premio René Ariza del año 2013 se haga, específicamente, el día en el cual se conmemora el fallecimiento del Dr. José Escarpanter, en el Día Internacional de Teatro al cual se le diera su nombre, y a quien el ICRA le otorgó el Primer Premio Anual del 2006, por tratarse de una vida dedicada al teatro merecedora de los mayores reconocimientos; otorgado además por una institución realmente sin fines lucrativos, de fondos muy escasos, casi nulos, que ni siquiera conlleva costos para los “taxpayers”; en un contexto como el Teatro Akuara, Sala Avellaneda, que se edificó y ha subsistido, mano a mano y golpe a golpe, por la voluntad de ser teatral de Mario García Joya e Yvonne López Arenal; hace de este acto, la más auténtica, menos pomposa, y más legítima celebración del día Internacional del Teatro Cubano en honor de Escarpanter, en medio de este difícil mundo teatral y del exilio donde, precisamente, se nada entre tiburones. Como si no fuera poco, a esto hay que agregar que esta velada teatral haya sido coordinada en conjunción con la Fundación Cuatrogatos, con la presentación de diez monólogos escritos por diez autores, cinco actrices, un director y varios colaboradores, que forman parte legítimamente integral de la dramaturgia cubana del exilio. 

Sólo me resta, para cerrar mi última intervención como Presidente del ICRA, honrar a una persona que bien se lo merece, la bibliotecaria Lesbia Varona, entregándole el Premio René Ariza del año 2013. Cabría preguntarse: ¿qué motivos ha podido llevar al Instituto Cultural René Arriza a otorgarle un premio “de teatro” a una bibliotecaria que a primera vista pudiera parecer distanciada del quehacer teatral? Las razones son múltiples, algunas de las cuales aparecen detalladas en las páginas de “Celebrando a Virgilio Piñera”, por su constante apoyo dentro del contexto del Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami a múltiples actos del ICRA y sus actividades como bibliotecaria al preservar y enriquecer el patrimonio teatral cubano y el carácter simbólico que hay detrás de este hecho, porque a pesar de la importancia del teatro como espectáculo en vivo, la permanencia histórica del mismo, dentro del acervo cultural de la nación, sólo puede estar vigente a través del texto escrito, como documento, como archivo histórico, que permita ir una y otra vez al punto de partida del quehacer escénico. Pero, sobre todo esto, la peculiaridad que tiene el Premio René Ariza 2013, es que no se le otorga ni a una actriz, ni a un actor, ni a ningún dramaturgo o dramaturga, director o crítico, sino que se transfiere en carne y hueso a una persona que, por su amor al teatro, transfiere la óptica del premio del escenario a la platea, y se va del que crea el espectáculo al que lo apoya y lo aplaude, volviendo a Lesbia Varona en una figura arquetípica del público sin el cual el todo del ser teatral no existe. Pocas veces el eterno teatral que va del libro al escenario ha sido tan perfecta y metafóricamente graduado como en esta ocasión.

 --------------------------------------------------------------------------------------------------------
Mesa Directiva del Instituto Cultural René Ariza  en el año 2013
Presidente: Mario García Joya
Tesorero: Yvonne López Arenal
Dra Lilian Manzor, Orlando Rossardi, José Murrieta, Micheline Calvert y Carlos Rodríguez.


Wednesday, May 29, 2013

Día de la Dramaturgia y el Teatro Cubano del Exilio


Foto: Pedro Portal. Micheline Calvert, Yvonne López Arenal, Eddy Díaz Souza, Teresa María Rojas, Mabel Roch y Laura Zarrabeitia.

 Día de la Dramaturgia y el Teatro Cubano del Exilio

El Nuevo Herald
Arturo Arias-Polo
aarias-polo@elnuevoherald.com

Con Palabras al filo, lectura de 10 monólogos de escritores cubanos exiliados a cargo de cinco actrices de Miami, la Fundación Cuatrogatos y Artefactus Cultural Project se suman a una serie de celebraciones por El Día de la Dramaturgia y del Teatro Cubano del Exilio que se realizarán este fin de semana en Miami y Nueva York.

En el evento, programado para hoy jueves en Akuara Teatro, a las 8 p.m., la bibliotecaria Lesbia Orta Varona, del Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami, recibirá el Premio René Ariza 2013 de manos del dramaturgo Matías Montes Huidobro, presidente del Instituto Cultural René Ariza.

Las actrices Teresa María Rojas, Laura Zarrabeitia, Yvonne López Arenal, Mabel Roch y Micheline Calvert leerán monólogos con temática femenina originales de Eduardo Manet, Nilo Cruz, Matías Montes Huidobro, Antonio Orlando Rodríguez, Julio Matas, Eddy Díaz Souza, Pedro Monge Rafuls, Salvador Lemis, Raúl Alfonso y Cristina Rebull. El grupo de escritores reside en Estados Unidos, Francia, México y España. Varios de ellos asistirán a la actividad.

Lesbia Orta Varona fue seleccionada para recibir el Premio René Ariza 2013 “por la ayuda prestada a los investigadores cubanos interesados en el teatro y las artes escénicas; su interés en mantener abierta la comunicación bibliográfica entre todos los cubanos con el propósito de preservar el patrimonio nacional [fuera de la isla] y su apoyo al teatro que se produce en Miami y a las actividades del Instituto Cultural René Ariza”, reza el comunicado a la prensa.

El Día de la Dramaturgia y del Teatro Cubano del Exilio se instituyó a principios de año por el Ollantay Center for The Arts, de Nueva York, y Artefactus Cultural Project, de Miami, a través de una convocatoria enviada a decenas de agrupaciones culturales y artistas cubanos en el exilio.

Se escogió el 30 de mayo como recordación del fallecimiento del Dr. José A. Escarpanter, considerado el primer investigador que desde su emigración forzada registró las particularidades de la dramaturgia del exilio y contribuyó a su difusión, historicidad y corpus teórico.

La familia en el teatro cubano del exilio, El teatro cubano fuera de la Isla y La dramaturgia de José Corrales y el teatro posmoderno aparecen en la extensa lista de ensayos publicados por Ollantay Theater Magazine y el Centro de Documentacion Teatral de España.

Escarpanter prologó libros de José Abreu Felippe, José Triana y Matías Montes Huidobro, entre otros escritores nacidos en la isla. Además, prologó y editó Carlos Felipe. Teatro (Boulder, Colo., 1988), antología del prestigioso dramaturgo cubano.

Escarpanter, nacido el 17 de enero de 1933 en La Habana, ejerció como profesor de literatura en la Universidad de La Habana. En 1970 salió de Cuba rumbo a España, donde impartió Teatro Español Contemporáneo y Literatura Hispanoamericana en la Universidad Complutense de Madrid durante 12 años. Desde 1982 hasta 1991, fecha de su retiro, trabajó en el Departamento de Lenguas Extranjeras de Auburn University, donde alcanzó la categoría de Profesor Emérito. Murió el 30 de mayo del 2011 en Auburn, Alabama.




Wednesday, May 22, 2013

Contigo, pan y cebolla últimas funciones.



Fotos: Ulises Regueiro.

Archivo Digital de Teatro Cubano de la Universidad de Miami

presentan

Las dos últimas funciones de la temporada, sábado 25 a las 8:30 pm y domingo 26 a las 6:00 pm. Reservaciones 786 853 1283

4599 sw 75 Ave. Miami Fl. 33155
Bird Road Art District

Contigo, pan y cebolla original de Héctor Quintero

dirección artística y puesta en escena de Alberto Sarraín

Elenco (por orden de aparición)

Fefa Micheline CALVERT
Lala Yvonne López ARENAL
Lalita Liset JIMÉNEZ
Anselmo Carlos Alberto PÉREZ
Anselmito Andy BARBOSA
Fermina Mirian BERMÚDEZ
Pepe Pardo Yoelvis BATISTA
Alfredo Christian OCÓN

Cuban Theater Digital Archive of the University of Miami

presents

The last two features of the season, Saturday 25 at 8:30 pm and Sunday 26 at 6:00 pm. Reservations 786 853 1283

Contigo, pan y cebolla by Héctor Quintero

4599 SW 75 Ave Miami Fl 33155
Bird Road Art District

Director: Alberto Sarraín

Tuesday, May 14, 2013

Contigo, pan y cebolla en la recta final.


Foto: Arturo del Monte.
"Contigo, pan y cebolla" Sábados a las 8:30 pm y domingos a las 6:00 pm. Última función de la temporada el domingo 26 de Mayo. Reservaciones: 786 8531283.

Si desea información de nuestra programación puede escribir al siguiente email: Akuarateatro1@gmail.com

Thursday, May 2, 2013

Yvonne López Arenal: ¿qué tiene Lala Fundora?


FOTOGRAFÍA DE ULISES REGUEIRO
 
Entrevista a Yvonne López Arenal
Por Rosa Ileana Boudet. Lanzar la flecha bien lejos.
 
Yvonne López Arenal es la intérprete de Lala Fundora en la puesta de Alberto Sarraín de Contigo, pan y cebolla, de Héctor Quintero en Akuara Teatro en Miami. Hace tres meses que estrenaron y todavía tiene público.  Interesada como pocas por los autores  cubanos y dramaturga ella misma además de actriz  –ha montado  El súper, de Iván Acosta y Réquiem por Yarini,  de Carlos Felipe durante su etapa en Los Angeles y en su sala Avellaneda (de Akuara) obras de   Alberto Pedro y  Rita Martin y proyectos propios como Gaviotas habaneras, su familaridad con dramaturgos tan diferentes, le otorga una perspectiva otra a la actriz. Cuando faltan escasas funciones para que baje de cartel, le pregunto por el enigma y el placer de interpretar un personaje tan vivo en la memoria.    

 De  lejos me ha sorprendido que un personaje escrito hace  más de cuarenta años haya tenido aceptación en Miami en un contexto tan diferente. ¿Qué tiene Lala Fundora?

 
 
Esa misma pregunta me hago yo, ¿Qué tiene Lala Fundora? Lala es una protagonista, una heroína cotidiana, conmovedora. Nació con una estrella destinada a quedarse para siempre en las tablas y en la memoria colectiva. La lucha de esta mujer por sacar adelante a sus hijos, a su familia, paraliza al espectador, es una sufrida madre, pero es también la eterna optimista, es simpática, es una fuerza de la naturaleza.  La gente vibra con ella desde que dice la primera palabra. Lala es el resultado de la capacidad que tuvo el autor para crearla, única, sui géneris y a la misma vez cercana a tantas madres que conocemos. Es un personaje con carácter, muy realista, bien construído, con una historia que nos resulta familiar.
Carlos A. Pérez e Yvonne López Arenal  (Fotografía de Ulises Regueiro)
A mí desde lejos, los tres meses de permanencia en cartel de la obra, en una ciudad con tantas otras ofertas culturales, me reafirma en que habría que valorar el llamado costumbrismo de otra manera. ¿Estás de acuerdo? Se ha hablado de costumbrismo, de vernáculo ¿No será que es sin más una obra excelente? ¿O es que su apelación sentimental y de melodrama ofrece al público pocas dificultades?

Ha sido un acierto la selección de esta obra y se lo debo a nuestro director. Es una obra que reúne muchos factores. Ante todo, en su género, que para nada pienso que es menor, es única, no hay concesiones al mal gusto, ni al chiste barato. La gente se reconoce en los personajes. Contigo pan y cebolla es una joya de nuestro teatro, es lo cotidiano en una dimensión que pocas veces se alcanza, eso la distingue y las personas lo perciben. Los personajes están bien construídos, descubres de manera sutil quiénes son. Para nada, me parece que apele a fórmulas de un facilismo melodramático. Su maestría consiste en lograr un arte que eleva a los actores y al público a un nivel pocas veces alcanzado. Sin perder la riqueza de lo popular, coloca al teatro costumbrista en la categoría que merece y el público lo aprecia. En el teatro de Héctor Quintero prevalece la condición de la inteligencia humana, sus historias rondan al ser humano ligado a la familia,  la sociedad y a su cultura. A la misma vez, tiene una universalidad que la induce a lo comprensible, las acerca a cualquier pueblo, independientemente de los rasgos inherentess que la identifican con nuestra cultura.
Liset Jiménez y Andy Barbosa (Fotografía de Ulises Regueiro)
¿Hay algo de Yvonne en Lala? ¿Cómo la construiste, de dentro hacia fuera, de afuera hacia dentro?

Sí, aunque Lala al principio me parecía muy distinta a mí, fui descubriendo muchos rasgos communes, puntos de contacto que me acercaban a ella y  me ayudaban a defenderme de los que me separaban, pues claro,  soy una mujer de otra época que concibe la vida y la resuelve de una manera  diferente. Aunque Lala es una entelequia, tiene muchos referentes, muchas heroínas cotidianas, muchas Lalas que admiramos y a las que aferrarme. Realmente el personaje me fue entrando por la piel y se apoderó de mi de una manera extraña, a veces se termina la obra y tengo que recapacitar y decirme a mi misma, Yvonne,  ya se fue Lala, hasta el próximo fin de semana y cerrar el telón. Eso nos pasa a los actores.

Construí el personaje  de las dos formas, desde los primeros ensayos le puse un vestuario que me acercara a Lala, pero tuve que ir pensando como ella desde el primer día para poder definir lo que me acompañaría en este viaje. Desde el principio quise encontrarle sus zapatos, algo para mí muy importante a la hora de construir un personaje, y claro, conversé con el director y el diseñador sobre esto.  Luego cuando llegó el vestuario, ya Lala tenía peinado, zapatos, forma de caminar, cadena de acciones producto de una forma de ser, de un pensamiento coherente, pero como una segunda naturaleza que me permite estar alerta ante todo lo que ocurre e en escena. Las manos de Lala, cómo las usa, en eso pensé mucho, pues los cubanos hablamos con las manos, pero cada uno es un mundo y no todos hacemos lo mismo. Yo acababa de interpretar a Magda, un personaje que adoro de Nevada,  de Abel González Melo, un autor extraordinario,y Magda es cubana  también. Para ella busqué toda una partitura de acciones con las manos, pero esta era una mujer amarga, nerviosa hasta el retorcimiento,  capaz de comerse hasta el último pellejito mientras se debatía en toda una trama existencial y Lala no tiene tiempo para eso, está siempre haciendo algo, preocupada por resolver algo que anhela para su familia. Agradece con las manos y con el corazón, atiende a sus hijos y su marido, los palpa. Lleva su trapito de cocina de un lado a otro en ese afán de “perfección”. Finalmente, veo el caparazón ligado a su cadena de pensamientos, a sus emociones más íntimas, uno y otro van de la mano, se necesitan.

¿Sentiste de alguna manera la tradición de las puestas que has visto (y Lala, claro) como un peso o te libraste de esos recuerdos?


Vi en la tradición de nuestro teatro, recuerdos maravillosos, no quiero librarme de ellos, por suerte fui testigo de la celebración de los veinte años de Contigo pan y cebolla, mientras estudiaba en el ISA y recordé el deleite que sentí cuando vi a Berta Martínez, Silvia Planas, José Antonio Rodríguez y el resto de un gran elenco, una genialidad. La recuperación de ese recuerdo me hizo ver que lo que hacíamos era un homenaje a esos grandes del teatro cubano y ese era el reto. Por cierto, tuvimos a Flora Lauten, la primera Lalita en nuestra sala al comenzar la temporada. Me di cuenta que teníamos en nuestras manos la recuperación de tantas obras maravillosas y que el público conocería, en algunos casos, esa tradición y que en otros crecerían en la nostalgia a través de nosotros. Me transporto en cada función a la sala de Teatro Estudio, eso para mí es maravilloso.

Creo que la puesta de Alberto Sarraín y el  trabajo de mis compañeros  me permite ese viaje de ida y vuelta. Ese amor que emana de todos, llega al público. Lo que pido para cada función es que esa magia florezca y que esos recuerdos nos protejan cada noche. Este proyecto fue además, como “Crónicas de una muerte anunciada",  la profecía de un éxito anunciado. De ella me habló Antonio Orlando Rodríguez para que la incluyera en nuestro repertorio cuando abrimos la sala hace dos años, y tú me dijiste: Si Contigo, pan y cebolla no tiene público en Miami, eso sí que sería noticia. Esa obra no falla.

Akuara Teatro
4599 SW 75 Ave. Miami
Tel. 786-853-1283 
 
Funciones: Sábados 8:30 pm y Domingos 6:00 pm

Monday, April 29, 2013

Finaliza temporada de Contigo pan y cebolla.




Fotos Ulises Regueiro. Andy Barbosa, Carlos Alberto Pérez  e Yvonne López Arenal.
 


"Contigo pan y cebolla, en sus dos últimas funciones, no se la pierda... Gracias a todo el público que ha llenado nuestra sala. "Contigo, pan y cebolla" en Akuara Teatro sábado 4 a las 8:30 de la noche y el domingo 5 a las 6:00 de la tarde. Para reservaciones llame al 786 853-1283.


 ATENCIÓN Estas últimas funciones de "Contigo pan y cebolla" tendrán un descuento (mitad de precio) para todos los actores que quiersan ver Contigo pan y cebolla, llamen y reserven por favor. Precio regular: $20.00 actores: $10.00, grupos senior y estudiantes: $15.00. GRACIAS. Akuara Teatro 4599 SW 75 Ave. Miami. FL 33176. 





Video promocional de Contigo pan y cebolla.

Wednesday, April 17, 2013

Contigo pan y cebolla últimas semanas.



 Fotos: Julio de la Nuez.

¡Últimas semanas de Contigo pan y cebolla, no se la pierda!... Gracias a todo el público que ha llenado nuestra sala. Contigo, pan y cebolla continúa en Akuara Teatro los sábados a las 8:30 de la noche y los domingos a las 6:00 de la tarde, hasta el 12 de mayo. Para reservaciones llame al 786 853-1283, Akuara Teatro, La Má Teodora Archivo Digital de Teatro Cuba de la Universidad de Miami presentan.

Contigo, pan y cebolla 
original de 
Héctor Quintero 

dirección artística y puesta en escena 
de 
Alberto Sarraín

Elenco (por orden de aparición) 

Fefa Micheline CALVERT 
Lala Yvonne López ARENAL 
Lalita Liset JIMÉNEZ 
Anselmo Carlos Alberto PÉREZ 
Anselmito Andy BARBOSA 
Fermina Mabel ROCH 
Pepe Pardo Yoelvis BATISTA 
Alfredo Christian OCÓN 

Equipo creador 
Producción: Yvonne López ARENAL, Luis SUÁREZ, Carmen DÍAZ, Daniel CORREA, Alberto SARRAÍN y Christian OCÓN 

Diseño de escenografía y decoración Luis SUÁREZ 
Diseño de luces Mario García JOYA 
Diseño de vestuario Luis SUÁREZ 
Banda sonora Mario García JOYA 
Fotografía Julio de la NUEZ, Daniel CORREA, Pepe MURRIETA, Ulises REGUEIRO y Mario García JOYA 
Diseño del cartel Álvaro MARTÍNEZ 
Asesoras Dra. Carmen DÍAZ y Dra. Lillian MANZOR. 
Asistencia de dirección y jefatura de escena Christian OCÓN 
Operador de luces Rolando SANTINI 
Jefe de sala Manón BENAZET y Miriam BERMÚDEZ 
Dirección General de Akuara Teatro Yvonne López ARENAL

Monday, April 1, 2013

CONTIGO PAN Y CEBOLLA.




En el mes de abril "Contigo, pan y cebolla" continuará los sábados a las 8 y 30 pm y los domingos a las 6:00 pm. Llame para reservar al 786 853-1283. Contigo, pan y cebolla de Héctor Quintero. Ahora en escena en Akuara Teatro, bajo la dirección de Alberto Sarraín. 4599 SW 75 Ave. Sábados a las 8:30, domingos a las 6:00 de la tarde. Llame para reservar al 786 853-1283.
TN3 Promoción de Contigo pan y cebolla.

Contigo, pan y cebolla Celebración de la cubanía


Elenco de 'Contigo, pan y cebolla' Micheline Calvert (izq), Carlos Alberto Pérez, Yvonne López Arenal, Liset Jiménez y Andy Barbosa.

Foto: José A. Iglesias / El Nuevo Herald

Contigo, pan y cebolla 
Celebración de la cubanía

Habey Hechavarría Prado
Especial/El Nuevo Herald

La representación de Contigo, pan y cebolla, texto emblemático de la dramaturgia insular, que presentan Akuara Teatro, La Má Teodora y el Archivo Digital de Teatro Cubano de la Universidad de Miami, ofrece al público de la ciudad una agradable e íntima celebración de la cubanía.

La pieza costumbrista escrita por Héctor Quintero, ahora bajo la dirección de Alberto Sarraín, conserva su proyección cómica y vernácula en un montaje que respeta la estructura original de tres actos. De este modo, incorpora breves entreactos propiciando el descanso, la socialización y el acompañamiento reflexivo. Excelente decisión para una obra centrada en un tema medular del teatro cubano: la familia como metáfora de la sociedad.

La historia se ubica en Cuba, durante la segunda mitad de la década del 1950, y narra casi tres años y medio del enfrentamiento de una familia con sus dificultades materiales. Los esfuerzos de Lala y de su esposo Anselmo junto a sus hijos, Lalita y Anselmito, y a Fefa, hermana de Anselmo, tejen un argumento con numerosos atractivos, entre los que destacan las maniobras de Lala para simular cierto nivel económico y vivir por encima de las posibilidades que permite el ínfimo salario de Anselmo. A pesar de los esfuerzos familiares, una burlona fatalidad gobierna los sucesos y provoca situaciones que el director de la obra transforma en contrastes de aliento tragicómico, o agridulce, semejantes a los sabores y sinsabores de la existencia.

Desde el punto de vista escénico, la veneración del texto original jerarquizó dos lenguajes artísticos: el diseño escenográfico y las actuaciones.

El primero sugiere la época, apoyado por la iluminación y el vestuario, a través de la típica sala de una ecléctica casa habanera con paredes despintadas y húmedas, fotos vetustas, un mobiliario gastado y adornos raídos. Contrasta el uso anacrónico de un refrigerador que más bien recuerda los que todavía abundan en Cuba. Nos conmueve la imagen de una pobreza que no solo es humildad “de antes” sino estampa de la vida actual en amplios sectores del pueblo cubano.

Las actuaciones consiguen diferentes niveles de eficacia que, en especial, equilibran las interpretaciones femeninas. Micheline Calvert (Fefa) trabaja con sutileza y mesura un personaje secundario pero determinante por su incidencia dramática y comicidad. Yvonne López Arenal (Lala), actriz y directora general de Akuara Teatro, despliega con inteligencia la caracterización de una madre sacrificada con la cual consigue emocionarnos. Y Mabel Roch (Fermina, la vecina impertinente) acentúa el tono humorístico a partir de una interpretación que incursiona en la parodia con aliento farsesco.

El director incluye momentos musicales que conectan realidad e irrealidad mediante elementos de matriz melodramática. El bolero y las radionovelas, la literatura de Corín Tellado o los sueños empresariales de Anselmo cuando intenta vender sus “Durofríos Prieto” son signos de una lucha contra circunstancias e hilos que forman un destino adverso. Pero algo esencialmente cubano supera el infortunio. La familia decidió sobrevivir, permanecer y sonreír ante las dificultades, donde la esperanza y el amor serán las únicas certezas mientras no controlen las cuerdas de la historia. Y aunque parezca terrible, no lo es tanto gracias al vencimiento de una alegría profunda, la apertura hacia lo nuevo, la celebración de la vida. • 

Contigo, pan y cebolla todos los viernes, sábados y domingos en el teatro Akuara situado en el 4599 SW 75 Ave. Viernes y sábados a las 8:30 de la noche y domingos a las 5:00 de la tarde. Las entradas pueden reservarse en el teléfono 786 853-1283.

Saturday, March 16, 2013

Contigo pan y cebolla.

Contigo pan y cebolla, la inconformidad como costumbre
Yo siempre digo que los cubanos somos un pueblo castigado, porque, según El Viejo Testamento, los judíos perdieron la tierra prometida por dudar de la palabra de Dios y mirar hacia atrás, por lo que estuvieron 40 años vagando por el desierto, pero nosotros los cubanos teníamos la tierra prometida, el paraíso, antes de 1959, y lo perdimos hace ya 54 años.
 
 Si para algo sirve reponer obras de teatro escritas en Cuba, en los tempranos sesentas, sobre la Cuba de antes de 1959, como Contigo pan y cebolla (1964)que es el caso que me ocupa ahoray El premio flaco (1966)ambas de Héctor Quintero–, es que el espectador cubano de hoy, cuando las está viendo, piensa en todo momento: “Y eso que ustedes no saben que lo que viene va a ser mucho peor”, excepto en Santa Camila de La Habana Vieja, escrita y estrenada por José Ramón Brene en1962 que por cierto debería ser montada en Miami también tal cual–, la que, al ser repuesta en 1992, en el Teatro Mella de La Habana, provocó aplausos atronadores del público cuando Camila, ante las loas a la Revolución de una vecina, le responde: “Sí, escobita nueva barre bien; deja que tú veas el hambre y la miseria que vendrán después”. 
 
Contigo pan y cebolla, repuesta ahora tan dignamente por Akuara Teatro bajo la dirección de Alberto Sarraín, es el mejor ejemplo de esa “inconformidad como costumbre” que caracterizó a la vida cubana de antes de 1959, por lo que el teatro que tan bien la refleja debiera ser llamado “teatro costumbrista de la inconformidad”, en vez de costumbrista a secas.
 
Me pregunto si no hubiera sido mejor adaptar la obra a las circunstancias “post-libreta de desabastecimiento”, para ver a Lala, a Anselmo y a Fefa quejarse de verdad cuando se les acabara la cuota de arroz y de huevos, y sin leche, porque ya todos pasaron de los siete años, y con el café mezclado con chícharo, sin hablar del C.D.R. vigilándolos y otras “minucias” revolucionarias, ¡ah!, eso sí, el entierro de Fefa les hubiera salido gratis, pero con la caja de plywood forrada con fieltro negro y las coronas bien caras.

Al menos en esa época se podía comprar un refrigerador nuevo y de calidad por solo 10 pesos mensuales, y poner teléfono en la casa, y con los $110 del salario de Anselmo pagar todos los cursos de la hija y la escuela de arte del hijo sin que nadie más trabajara en la casa, salario que tampoco aumentó después del Holocastro, así que con la botella de aceite a $120 al inicio del período especial no sé que se hubieran hecho; ya sería otra obra de teatro mucho más “liberal”.
 
En todo momento Lala se queja de todo, y paradójicamente, cuando de verdad todo sí fue ya motivo de queja, los cubanos dejaron de ser tan inconformes, y marcharon, marcharon y hasta se tuvieron que marchar, comieron menos y peor, y la compra del refrigerador fue solo por méritos laborales, en feroz competencia con sus compañeros de trabajo.
 
Claro que ni el colectivo de actores de Akuara ni Alberto Sarraín, el director de la puesta, tienen la culpa como artistas, de este karma cubano, y han logrado que la obra reviva en Miami, recreando fielmente esa atmósfera de la vida cubana predebacle que envuelve y signa a los protagonistas, sobre todo gracias a los excelentes diseños de escenografía y vestuario de Luis Suárez que “arropan” tan bien la puesta.
 
La Lala de Yvonne López Arenal es tan fresca y creíble que tal parece que se trasladó en el tiempo; “vive” el personaje del ama de casa cubana preholocastro como si ella misma lo fuera de verdad; Micheline Calbert “es”, sin la menor duda, Fefa, con el tono, la intención, la comicidad y el drama sazonados en su “punto” exacto; toda una lección magistral de actuación en una obra costumbrista como esta, sin excesos ni vulgaridades.
 
Carlos Alberto Pérez, como Anselmo Prieto, también se apropia del personaje y lo “vive” a la par de Lala-Yvonne, logrando su punto culminante a mi juicio en la escena de su alegre borrachera, cuando canta y baila, como buen cubano, para “celebrar” que no le dieron el esperado aumento.
 
Las dos intervenciones de Fermina, interpretada por Mabel Roch en actuación especial, tuvieron tal grado de verosimilitud  que no parecía teatro, sino más bien un reality show de los de ahora. Mabel matizó a la perfección su personaje de mujer ya madura pero bien conservada que anhela un compañero aunque sea casado, pero que le canta las cuarenta a quien sea si la sacan de quicio. 
 
Los hijos de la pareja fueron interpretados también de modo fresco y convincente por Liset Jiménez y Andy Barbosa, y Yoelvis Batista y José Quesada, los cobradores del refrigerador y de las fotos respectivamente,  cumplieron con sus fugaces papeles, sobre todo Yoelvis, al que le tocó ser “el malo de la película”.
 
Sirva pues esta exitosa reposición para que los cubanos reflexionemos sobre nuestra idiosincrasia, y en el exilio miamense valoremos más lo que tenemos aquí, porque la abundancia es una bendición, y el quejoso e inconforme “aquí nunca pasa” de Lala ya sabemos lo que nos trajo, así que esos que te responden, cuando les preguntan “¿cómo están?”: “Aquí, en la misma m…”, que lo piensen dos veces, porque a las Lalas y a los Ansemos reales vaya que sí les pasó, y demasiado.
 
                                              Baltasar Santiago Martín
                                  Fundación APOGEO para el arte público
                                           Miami, 30 de marzo del 2013       

Thursday, March 14, 2013

Contigo, pan y cebolla Celebración de la cubanía


Elenco de 'Contigo, pan y cebolla' Micheline Calvert (izq), Carlos Alberto Pérez, Yvonne López Arenal, Liset Jiménez y Andy Barbosa.

Foto: José A. Iglesias / El Nuevo Herald

Contigo, pan y cebolla 
Celebración de la cubanía

Habey Hechavarría Prado
Especial/El Nuevo Herald

La representación de Contigo, pan y cebolla, texto emblemático de la dramaturgia insular, que presentan Akuara Teatro, La Má Teodora y el Archivo Digital de Teatro Cubano de la Universidad de Miami, ofrece al público de la ciudad una agradable e íntima celebración de la cubanía.

La pieza costumbrista escrita por Héctor Quintero, ahora bajo la dirección de Alberto Sarraín, conserva su proyección cómica y vernácula en un montaje que respeta la estructura original de tres actos. De este modo, incorpora breves entreactos propiciando el descanso, la socialización y el acompañamiento reflexivo. Excelente decisión para una obra centrada en un tema medular del teatro cubano: la familia como metáfora de la sociedad.

La historia se ubica en Cuba, durante la segunda mitad de la década del 1950, y narra casi tres años y medio del enfrentamiento de una familia con sus dificultades materiales. Los esfuerzos de Lala y de su esposo Anselmo junto a sus hijos, Lalita y Anselmito, y a Fefa, hermana de Anselmo, tejen un argumento con numerosos atractivos, entre los que destacan las maniobras de Lala para simular cierto nivel económico y vivir por encima de las posibilidades que permite el ínfimo salario de Anselmo. A pesar de los esfuerzos familiares, una burlona fatalidad gobierna los sucesos y provoca situaciones que el director de la obra transforma en contrastes de aliento tragicómico, o agridulce, semejantes a los sabores y sinsabores de la existencia.

Desde el punto de vista escénico, la veneración del texto original jerarquizó dos lenguajes artísticos: el diseño escenográfico y las actuaciones.

El primero sugiere la época, apoyado por la iluminación y el vestuario, a través de la típica sala de una ecléctica casa habanera con paredes despintadas y húmedas, fotos vetustas, un mobiliario gastado y adornos raídos. Contrasta el uso anacrónico de un refrigerador que más bien recuerda los que todavía abundan en Cuba. Nos conmueve la imagen de una pobreza que no solo es humildad “de antes” sino estampa de la vida actual en amplios sectores del pueblo cubano.

Las actuaciones consiguen diferentes niveles de eficacia que, en especial, equilibran las interpretaciones femeninas. Micheline Calvert (Fefa) trabaja con sutileza y mesura un personaje secundario pero determinante por su incidencia dramática y comicidad. Yvonne López Arenal (Lala), actriz y directora general de Akuara Teatro, despliega con inteligencia la caracterización de una madre sacrificada con la cual consigue emocionarnos. Y Mabel Roch (Fermina, la vecina impertinente) acentúa el tono humorístico a partir de una interpretación que incursiona en la parodia con aliento farsesco.

El director incluye momentos musicales que conectan realidad e irrealidad mediante elementos de matriz melodramática. El bolero y las radionovelas, la literatura de Corín Tellado o los sueños empresariales de Anselmo cuando intenta vender sus “Durofríos Prieto” son signos de una lucha contra circunstancias e hilos que forman un destino adverso. Pero algo esencialmente cubano supera el infortunio. La familia decidió sobrevivir, permanecer y sonreír ante las dificultades, donde la esperanza y el amor serán las únicas certezas mientras no controlen las cuerdas de la historia. Y aunque parezca terrible, no lo es tanto gracias al vencimiento de una alegría profunda, la apertura hacia lo nuevo, la celebración de la vida. • 

Contigo, pan y cebolla todos los viernes, sábados y domingos en el teatro Akuara situado en el 4599 SW 75 Ave. Viernes y sábados a las 8:30 de la noche y domingos a las 5:00 de la tarde. Las entradas pueden reservarse en el teléfono 786 853-1283.

Wednesday, March 13, 2013

Laughing through hard times in Cuba



Fotos: Ulises Regueiro

Laughing through hard times in Cuba


Like many people today, the middle-aged characters of the Cuban play, Contigo, pan y cebolla, must confront the reality of increasing necessities and shrinking salaries.


Written in 1962 by Cuban playwright Héctor Quintero, the play occurs before the Cuban Revolution. The phrase Contigo, pan y cebolla is the equivalent of the English, “Together, through thick and thin,” and it explores the toll that economic scarcity takes on the hopes and aspirations of ordinary people. The comedy, presented at Akuara Teatro, in Spanish with English supertitles, is a co-production with Teatro La Má Teodora and the University of Miami’s Cuban Theater Digital Archive.


Luis Suárez’s superb set design plunges the viewer into a typical Cuban living room, decked out with religious iconography and kitsch. A lace doily decorates the back of a rocking chair. Family photos and representations of Cuba’s patron saint, Our Lady of Charity, and Jesus clutter the walls.


Carlos Alberto Pérez and Yvonne López Arenal are a riot as the cantankerous couple, Anselmo and Lala. Like two geysers that erupt intermittently, their comedic timing is spot on. The play centers on Lala’s desire to own a refrigerator — the family still relies on blocks of ice. López Arenal is hilarious as Lala, whose obsession borders on the absurd. As Anselmo’s much-awaited pay raise never materializes, Lala schemes to get the refrigerator, but when she has to return it, she becomes desperate to keep up appearances.


When neighbor Fermina (hilariously portrayed by Mabel Roch) offers to take carry out her trash, Lala refuses out of fear Fermina will realize the family can only scrounge up watery soup and fried eggs for dinner.


Anselmo and Lala’s more laid-back adolescent children, played by Liset Jiménez and Andy Barbosa, temper their parents’ high-pitched histrionics, and Micheline Calvert is a stand-out as Fefa, Anselmo’s elderly relative who lives with the family. Fefa has little dialogue, but Calvert’s face speaks volumes. From one instant to the next, she can project indignation, cunning, annoyance and humor.


Director Alberto Sarraín has preserved the play’s original three-act structure with two small intermissions. In a time of diminishing attention spans this may seem risky, but it works. The space’s cozy feel and the brief intermissions give audience members the chance to chat between acts.


Although Contigo is steeped in Cuban colloquialisms, jokes, and profanity, the genuine characters and their hilarious way of dealing with life’s hard knocks make it very entertaining.


BY MIA LEONIN
Special to The Miami Herald

Performing Arts
Posted on Wednesday, 03.13.13


If you go
What: ‘Contigo, pan y cebolla’ by Héctor Quintero
Where: Akuara Teatro, 4599 SW 75th Ave., Miami
When: 8:30 p.m. Friday-Saturday, 5 p.m. Sunday, through April 28
Cost: $20 ($15 students and seniors)
In fo: 786-853-1283, akuarateatro.blogspot.com

Tuesday, March 5, 2013

“Contigo, pan y cebolla” en Miami.


Fotos Ulises Regueiro.


Fotos Julio de la Nuez

“Contigo, pan y cebolla” en Miami.
Por Max Barbosa – www.TeatroenMiami.com

Contigo,  pan y cebolla, texto del dramaturgo cubano Héctor Quintero (1942-2011), dirigido por Alberto Sarraín, se presenta en Akura Teatro. El elenco lo integran: Fefa (Micheline Calvert), Lala (Yvonne López Arenal), Lalita ( Liset Jiménez), Anselmo (Carlos Alberto Pérez), Anselmito (Andy Barbosa), Fermina (Mabel Roch), Pepe Pardo (Yoelvis Batista) y Alfredo (José Quesada).

Héctor escribió la obra en el 1962, obteniendo mención en el Premio Casa de Las Américas con sólo veinte años de edad. Teatro Estudio la llevará a escena en 1964. Desde entonces, sus montajes han sido numerosos en Cuba. En Miami acontece por primera vez gracias a Akuara Teatro, La Má Teodora, también entidad teatral, y al Archivo Digital de Teatro Cuba perteneciente a la Universidad de Miami. Por este esfuerzo conoceremos las tribulaciones que aquejan a Lala Fundora para lograr el bienestar de su familia en un contexto falso en cuanto apariencias sociales pero el salario de Anselmo es insuficiente. Ni Lalita, Anselmito o Fefa escaparán a esta realidad, ni el refigerador que tanto añora Lala. Sin embargo, estamos en presencia de una comedia dramática, característica que le imprime al humor el protagonismo para meditar.  La acción se desarrolla antes de 1959.

Alberto Sarraín conservó los tres actos originales a modo de preservar los valores dramatúrgicos; de ahí la calidad de su puesta en escena en sentido general. Los personajes cuentan con la posibilidad de mostrar sus diversas facetas. En este sentido se hace evidente la experiencia de Yvonne, Michele y Mabel con respecto al resto del elenco que cumple con los roles asignados adecuadamente. La borrachera de Anselmo, por ejemplo, no es esquemática porque el actor sólo la sugiere. Quizás esta sugerencia sea vital para lograr la alegría colectiva que se forma en la familia cuando los Anselmos cantan a duo La Mora, rememorando un estilo vocal del momento para festejar el supuesto aumento salarial del padre.

Uno de los mejores instantes es la muerte de Fefa por la energía que proyectan los personajes, energía que permanece durante la foto fija que finaliza el tercer acto. Hay que destacar la actuación de Yvonne porque el conflicto parte de Lala hacia los demás; si ellos no le creen, es imposible la fluidez que logran cuando se relacionan. Laborioso debió ser el montaje, sin dudas.

Mención aparte merecen la escenografía y decoración de Luis Suárez por lograr, parafraseando a Carpentier cuando se refirió a la arquitectura del Vedado,  el “estilo de lo sin estilo” propio de los interiores hogareños cubanos. Luis diseñó, además, el vestuario. Vital en el personaje de Lalita, Fermina o Pepe Pardo cuyo logotipo de General Electric incrustado en su camisa lo define. La banda sonora y el diseño de luces son creación de Mario García Joya;  joyas los dos. El hecho de que cada acto comience en penumbras puede considerarse premonitorio.

     Sí: Contigo, pan y cebolla es un don de acierto en Miami.

Contigo, pan y cebolla todos los viernes, sábados y domingos en el teatro Akuara situado en el 4599 SW 75 Ave. Viernes y sábados a las 8:30 pm de la noche y domingos a las 5:00 pm de la tarde. Las entradas pueden reservarse en el teléfono 786 853-1283.

Thursday, February 21, 2013

‘Contigo pan y cebolla’, regresa un éxito del vernáculo cubano

Contigo pan y cebolla, un clásico del teatro cubano, llega a la escena de Miami de la mano del director Alberto Sarraín a partir de hoy.

La comedia de Héctor Quintero ocupará la sala de Akuara Teatro y contará con las actuaciones de Yvonne López Arenal, Micheline Calvert, Carlos Alberto Pérez, Liset Jiménez, Andy Barbosa, Joelvis Batista, José Quesada y Mabel Roch.

La trama narra la lucha de Lala Fundora, la matriarca de una modesta familia habanera, por realizar sus sueños y sacar adelante a sus hijos en medio de los vaivenes económicos.

El montaje, ambientado en la década de 1950, tiene diseños de escenografía y vestuario de Luis Suárez y luces de Mario García Joya.

Al explicar qué lo motivó a seleccionar un texto estrenado hace casi medio siglo, Sarraín dijo a El Nuevo Herald que en el proceso intervinieron un sinnúmero de acontecimientos relacionados con su carrera y su recuerdo de una puesta en escena que vio en la sala Hubert de Blanck de La Habana a finales de los años 1970, dirigida por el propio Quintero e interpretada por tres virtuosos de las tablas de entonces, Berta Martínez, José Antonio Rodríguez y Silvia Planas.

“No estoy seguro de que esto sea una categoría que me acerque o me aleje de Contigo pan y cebolla porque las comparaciones son terribles”, aclara Sarraín, que respetó en su totalidad el texto del autor. “Pero la realidad es que desde que se produjo aquel montaje han nacido dos o tres generaciones de cubanos que forman parte del público potencial de Miami, un hecho a tener en cuenta para poner la obra aquí”.

Sobre la vigencia del texto el director sostiene que en él perduran elementos esenciales de “lo cubano”, tales como el papel de la madre en la formación de los hijos, el afán de superación y la familia como baluarte. Sin contar la manera de hablar de los personajes y su facilidad para pasar de la risa al llanto.

Al definir el estilo de su puesta el director destaca que la obra es una pieza exquisita del vernáculo que se mueve en una estética romántico-costumbrista.

“Genéricamente es un melodrama que hemos disfrutado mucho hacerlo”, expresa satisfecho. “Sobre todo, porque ni los actores ni yo habíamos trabajado en él con anterioridad”.

A partir del estreno de Contigo pan y cebolla por el grupo Teatro Estudio, en 1964, Héctor Quintero (1942-2011) se convirtió en uno de los autores más exitosos del teatro vernáculo cubano. Entre los títulos más recordados figuran El premio flaco, Mambrú se fue a la guerra, Si llueve te mojas como los demás, La última carta de la baraja y el musical Algo muy serio. En años recientes su telenovela El año que viene acaparó la atención de los aficionados al género en la isla.

Contigo pan y cebolla es una coproducción de Akuara Teatro, La Má Teodora y el Archivo Digital de Teatro Cubano de la Universidad de Miami, que documentó el montaje a partir de las imágenes de García Joya, Julio de la Nuez, Pepe Murrieta, Daniel Correa y Ulises Regueiro. •

‘Contigo, pan y cebolla’ en Akuara Teatro, 4599 SW 75 Ave. Funciones: viernes y sábado, 8:30 p.m, y domingos, 5 p.m. 786-853-1283.

Thursday, February 14, 2013

ESTRENO de ‘Contigo, pan y cebolla’ en Akuara Teatro


Akuara.CartelContigo

Diseño de tarjeta: Alvaro Martínez.

Akuara Teatro anuncia próximo estreno en su sala de Bird Road Art District

Akuara Teatro, La Má Teodora y el Archivo Digital de Teatro Cubano de la Universidad de Miami, estrenarán el próximo sábado 23 de febrero, a las 8:30 de la noche, una joya del teatro vernáculo cubano: Contigo, pan y cebolla de Héctor Quintero. La puesta en escena bajo la dirección de Alberto Sarraín, cuenta con la participación de los actores Yvonne López Arenal, Micheline Calvert, Carlos Alberto Pérez, Liset Jiménez, Andy Barbosa, Joelvis Batista, José Quesada y la actuación especial de Mabel Roch en el papel de Fermina.
El público de Miami podrá ver por primera vez esta obra escrita en 1962, considerada un clásico de nuestra dramaturgia. Llevada a escena por numerosos elencos de la isla, Contigo pan y cebolla acumula cientos de funciones, que la hacen tan memorable como el texto mismo. Esta comedia en tres actos, que combina la cubanía con un universal humanismo, nos permite echar una mirada a la sociedad cubana entre 1955 y 1958. A lo largo de una hora y media, Quintero retrata con vigor y simpatía, la fuerza, la esperanza y la lucha de una madre cubana por sacar adelante a su familia.
A partir de una recreación de los “dulces e ingenuos” años 50 del pasado siglo, Luis Suárez concibió los diseños de escenografía y vestuario, mientras que el diseño de luces está firmado por el maestro Mario García Joya. La obra cuenta con fotografías de Mario García Joya, Julio de la Nuez, Pepe Murrieta, Daniel Correa y Ulises Regueiro quienes han ido documentando el proceso de montaje.

Akuara Theatre, The Teodora and Cuban Theater Digital Archive of the University of Miami, premiered on Saturday February 23, at 8:30 pm, a jewel of Cuban vernacular theater: You, Contigo, pan y cebolla by Hector Quintero. The staging under the direction of Alberto Sarraín, with the participation of actors Yvonne López Arenal, Micheline Calvert, Carlos Alberto Perez, Liset Jimenez, Andy Barbosa, Joelvis Batista, José Quesada and Mabel Roch special performance on paper Fermina.

The Miami audiences will see for the first time this play written in 1962, considered a classic of our drama. Carried scene by numerous casts of the island, Contigo pan y cebolla accumulates hundreds of features, which make it as memorable as the text itself. This comedy in three acts, combining a universal humanism Cuban allows us to take a look at Cuban society between 1955 and 1958. Over one and a half, Quintero portrayed with vigor and sympathy, strength, hope and the struggle of a Cuban mother to bring up her family.

From a recreation of the "sweet and innocent" 50s of last century, Luis Suarez designed the set and costume designs, while the lighting design is signed by the master Mario García Joya. The book features photographs of Mario García Joya, Julio de la Nuez, Pepe Murrieta, Daniel Correa and Ulises Regueiro who have been documenting the assembly process.


Personal técnico de Akuara Teatro.

Asistente de dirección: Christian Ocón.
Jefa de sala: Manón Benazet.
Técnico de luces: Rolando Germán Santini.
Board of director: Carlos Rodríguez y Sergio González.

Contigo, pan y cebolla subirá a escena los viernes, sábados y domingos
 en el teatro Akuara situado en el 4599 SW 75 Ave.Viernes y sábados a las 8:30 de la noche y domingos a las 5:00 de la tarde.

Las entradas pueden reservarse llamando al teléfono 786.853-1283.
Los boletos estarán a la venta una hora antes de que comience
 la función, a la entrada del teatro.

Friday, December 28, 2012

Virgilio Piñera destacó en el teatro del 2012






 Virgilio Piñera destacó en el teatro del 2012

Chely Lima
Especial/El Nuevo Herald


Sin lugar a dudas, entre lo más destacable que el 2012 trajo a las tablas miamenses se encuentra una serie de obras del cubano Virgilio Piñera: su Aire frío, dirigida por Carlos Celdrán para Argos Teatro; Los siervos de Teatro de la Luna, dirigida por Raúl Martín; así como la versión libre de Electra Garrigó, El juego de Electra, de Mephisto Teatro, adaptada y dirigida por Liuba Cid, y El no, inspirada en el drama homónimo de Piñera, escrita por Gilda Santana para Teatro Avante, y dirigida por Mario Ernesto Sánchez.

En todas y cada una de estas piezas la talentosa atemporalidad de los argumentos de Piñera cobró un nuevo aire, a tono con la actualidad que vivimos, y sus personajes machacados por el absurdo hablaron fuerte y claro a través de sus parlamentos, redivivos una vez más gracias a la maestría de actores, directores y equipos de producción.

Tres obras foráneas merecieron quedar en la memoria de nuestros espectadores por la originalidad de sus puestas y sus textos: André y Dorine, creación colectiva de Garbiñe Insausti, José Dault e Iñaqui Rikarte, de Kulunka Teatro, dirigida por Ricarte, donde las máscaras y la expresión corporal hacen innecesarias las palabras; Malinche-Malinches, creación colectiva de La Máquina de Teatro, dirigida por Juliana Faesler, una ferviente defensa de la mujer dentro de la historia y la cultura mexicanas, y la brevísima Superdotados que se presentara en el Koubek Center como parte de Microteatro, escrita por Santiago Molero y Miguel Alcantud, y dirigida por Alcantud, donde el absurdo celebra el misterio de las voces interiores que habitan al hombre. 

Para cerrar, nombro otras dos piezas excelentes, estas del patio, y me estoy refiriendo en primer lugar a esa amarga fábula de Abel González Melo, Nevada, que llevaron a escena Akuara Teatro y La Ma Teodora, dirigida por Alberto Sarraín con una admirable sobriedad que puso de relieve el dramatismo de la historia, y en segundo lugar a Entre nosotros, de Jorge Félix Rodríguez, producida por ArtSpoken, donde Yoshvani Medina hizo gala de su capacidad para montar en el marco del teatro de arena una versión sobrecogedora que recoge y sintetiza todo el horror de las guerras.•